Ya lo hice de todo
“Ya probé,
ya fumé, ya tomé, ya dejé, ya firme, ya viajé, ya pegué.
Ya sufrí, ya eludí, ya huí, ya asumí, ya me fui,
ya volví, ya fingí, ya mentí”.
Es una canción existencialista,
donde se puede apreciar un personaje no muy claro que cuenta muchos sucesos y
actitudes del mundo que ya vivió y que al final de todo no sabe qué hacer, ni
con que quedarse.
Se encuentran sentimientos
encontrados en este tema musical, puesto que buscas toda la vida algo que es efímero. Como algún día
lo dijo Celia Cruz “ríe, llora que a cada cual le llega su hora”, de esto trata
la vida, de vivirla al máximo, de llenarla de experiencias buenas y malas, de
cometer errores, de saber quién eres y para dónde vas, del simplemente saber
por qué soy diferente y que me hace especial.
Ya lo hice todo y al final no se
qué hacer conmigo esta sería la moraleja de la canción, pero por algo no hay
que adelantase a las cosas, hay que vivirlas y vivirlas bien, al hablar con mi
abuelo el me dice “los jóvenes de hoy en día corren y corren sin tener un rumbo
y sin mirar los detalles simples que muchas veces no se repiten y al final de
sus días se darán cuenta que la vida no es solo correr, si no vivir aquellos
detalles simples día a día”.